El Carácter: Factor esencial en el ejercicio del liderazgo

¿Qué es el carácter?

Siendo el carácter el factor más esencial para el desarrollo del liderazgo, conviene definirlo adecuadamente.

La raíz etimológica de la palabra carácter es una palabra griega que denota marca estampada o grabada a presión. Esa estampa se observa en el modo personal de obrar, como una marca que cada persona imprime a sus actos. 

El carácter puede ser definido como el conjunto de rasgos o cualidades propias y singulares de cada persona, y que se manifiestan en su forma particular y distintiva de ser y de actuar. 

El liderazgo se expande de adentro hacia afuera

El liderazgo se expande desde el carácter hacia afuera, influyendo primero a nivel intrapersonal, luego interpersonal, organizacional y finalmente social. El liderazgo siempre es primero interno, y luego se expande concéntricamente a otros ámbitos mayores, en la medida que se crece y conoce mejor. 

La integridad y la congruencia es el inicio del camino que conduce al liderazgo interpersonal y organizacional.

La ecuación del liderazgo

La ecuación del liderazgo se inicia con la integridad de carácter, que da como fruto la predecibilidad, que a su vez engendra la confiabilidad, que termina por generar e inspirar la confianza de los seguidores, lo que se traduce en influencia, y la influencia deriva en liderazgo.

El carácter es la plataforma desde donde se construye la capacidad para liderar

“La calidad (cualidad, condición, atributos y madurez) de nuestro carácter marca la pauta, el estilo y la efectividad de nuestro liderazgo”.

El carácter es la base sobre la cual se construye la capacidad de liderar, influyendo en el desarrollo del potencial personal y las habilidades de liderazgo.

El carácter es la plataforma desde donde se ejerce el liderazgo

El liderazgo efectivo está intrínsecamente ligado al desarrollo del carácter, siendo más importante que las técnicas o metodologías. Dice John Adair: “El liderazgo es más una cuestión de personalidad, temperamento, actitudes y valores”. Y John Maxwell agrega: “Los líderes son efectivos por lo que son interiormente; por las cualidades que los hacen personas. Para llegar al más alto nivel de liderazgo, las personas tienen que desarrollar esos rasgos interiormente”. Kouzes y Posner enfatizan: “Desarrollo de liderazgo es lo mismo que desarrollo personal… La gente aprende de (y responde a) lo que somos… el fundamento del liderazgo es la credibilidad”. 

El carácter: El talón de Aquiles de muchos líderes

Por otra parte, como dice Stephen Covey: “El 90% de los fallos del liderazgo son fallos de carácter”. Y con esto no nos referimos a errores, porque todos cometemos errores. Cuando hablamos de fallos de carácter, nos referimos a grietas y fracturas en el carácter, que se traducen en desconexiones profundas entre los valores del líder y sus acciones. Podemos decir que toda gran crisis personal en la vida del líder se origina en su carácter.

Las fallas de carácter son severamente penalizadas porque atributos como títulos, conocimiento o carisma no pueden sustituir la integridad y la congruencia personal, que son la base de la confianza, la influencia y, por ende, el liderazgo.

Modelo de desarrollo del liderazgo basado en el desarrollo del carácter

Para favorecer el desarrollo del carácter como base para el desarrollo del liderazgo, proponemos un modelo basado en el desarrollo y fortalecimiento de los componentes y las virtudes del carácter. 

El modelo del carácter para el desarrollo del liderazgo es un modelo de desarrollo personal, basado en la premisa de que el carácter es la piedra angular, la raíz de la estructura que nos define como personas, y desde la cual nos desempeñamos.

Este es un modelo que resulta en una aproximación a la definición y descripción del carácter de una forma más precisa, detallada, operativa y contextualizada, que la simple categorización moral: bueno o malo. Un modelo que define el carácter en rasgos más describibles y mensurables como los componentes del carácter, las virtudes y las fortalezas, que son criterios más observables, fáciles de experimentar, y de reconocer en su adquisición y/o desarrollo. 

Componentes del carácter

Proponemos un enfoque del desarrollo del carácter como base del liderazgo, basado en cinco componentes.

  • Principios / valores: principios o creencias que guían y regulan nuestras acciones y decisiones. 
  • Emociones (gestión emocional): sistema de señales o respuestas afectivas ante situaciones y eventos experimentados.
  • Mapas, paradigmas y creencias: convicciones y percepciones que tenemos sobre algo e influyen en nuestra forma de pensar y actuar.
  • Autoestima: la valoración que tenemos de nosotros mismos. 
  • Hábitos: comportamientos repetidos de forma automática en nuestra vida diaria.

¿En cuál(es) de estos componentes necesita crecer con mayor prioridad?

Estos componentes se abordarán con mayor detalle en otros módulos del programa.

Y luego sobre la base de esos componentes esenciales se edifica el conjunto de virtudes, fortalezas y metahabilidades del carácter, que se convierten en las competencias del carácter: habilidades para el despliegue efectivo del carácter

Las virtudes del carácter

El carácter es una red viviente que vincula todas las virtudes. 

Lewis Smedes 

Las virtudes se convierten en los contenidos esenciales del carácter, que cuando se desarrollan, se traducen en una forma virtuosa de pensar, sentir y hacer. 

  • Son el contenido esencial del carácter saludable.
  • Son estructuras psicológicas o hábitos, guiados por valores éticos, que los impulsan a actuar. 
  • Es una forma de ser a la vez que una competencia.
  • Las fortalezas actúan como rasgos de las virtudes.

Virtudes del carácter para el desarrollo del liderazgo

Ofrecemos una breve descripción de cada una de las cinco virtudes del carácter para el desarrollo del liderazgo, según el modelo que ofrecemos, basado en el análisis de la vida de grandes líderes a lo largo de la historia:

  1. Sabiduría: Capacidad para tomar decisiones sabias, prudentes, prácticas y creativas, ponderando las propias necesidades y las del entorno, así como los riesgos y el contexto. 

Construir la virtud de la sabiduría demanda el desarrollo de las siguientes fortalezas: autoconocimiento, actuar con inteligencia práctica, desarrollar la capacidad de contextualización para descifrar el entorno, desarrollar la capacidad de aprender por sí mismo y desarrollar la prudencia. 

  1. Poder: Capacidad para direccionar la energía (tiempo, atención, esfuerzo, pasión, etc.) personal hacia objetivos concretos, con enfoque, motivación, constancia, perseverancia, fortaleza, proactividad e intencionalidad, hasta lograr resultados.

Construir la virtud del poder personal requiere desarrollar las fortalezas de: capacidad de enfoque, disciplina e industriosidad, automotivación y proactividad, fortaleza espiritual, ejecutividad y orientación al logro, perseverancia y la adquisición de hábitos de efectividad. 

  1. Dirección: Capacidad para guiarse en el accionar en el entorno, con sus cambios y demandas, con eficacia, congruencia personal, claridad de prioridades y propósito.

Construir la virtud de la dirección demanda desarrollar las fortalezas de: sentido estratégico, propósito y prioridades claros, congruencia, integridad, principios y valores claramente definidos.

  1. Seguridad: La seguridad sostiene al líder en medio de los retos y desafíos propios de su rol. La seguridad se traduce en confianza en sí mismo (recursos, habilidades, conocimiento, experiencia, inteligencia, etc.). e idoneidad para resolver, tomar decisiones acertadas, actuar con eficacia, etc. Esa seguridad se transmite como confianza a sus seguidores. 

Construir la virtud de la seguridad requiere desarrollar las fortalezas de: la capacidad para generar un ambiente interno caracterizado por la confianza en los propios recursos y en la propia gestión en el accionar, basado en la conciencia de las propias potencialidades y creencias, la percepción correcta de sí mismo, la habilidad para autorregularse y la capacidad para enfrentar las demandas del entorno.

  1. Expresión (despliegue personal): Capacidad para comunicarse en forma asertiva, plena y total, de forma tal que represente una propuesta de valor para los demás; y para actuar con congruencia y alineación con todo el potencial de la persona (personalidad, talentos naturales, vocación, dones espirituales, experiencia, etc.).  

Construir la virtud de la expresión o capacidad de despliegue personal requiere desarrollar las fortalezas de: aprender a comunicarse con efectividad, saber conectar con otros, ser asertivo en la comunicación, desarrollar la compasión y la capacidad de empatizar con otros. 

Reflexión sobre las fortalezas requeridas para construir las virtudes

VirtudQué fortalezas necesitas desarrollar
Sabiduría
Poder
Dirección
Seguridad
Expresión

Para reflexionar: 

  • ¿En qué nivel de desarrollo percibes los componentes del carácter en tu vida?
  • ¿Hay algún área de tu carácter en la que sientes que necesitas hacer algún cambio?
  • ¿Tus hábitos de vida facilitan o entorpecen tu efectividad personal?
  • ¿Qué hábitos crees que necesitas adquirir y/o cambiar en función de tus roles actuales como líder?
  • ¿Tu gestión emocional ayuda a lograr tus objetivos de vida?
  • ¿Cómo es tu autoestima?
  • ¿Cuáles son tus valores más dominantes?
  • ¿Cuál es tu cosmovisión de la vida?