Mapas, paradigmas y creencias: el marco de referencia del líder

Los mapas, paradigmas y creencias son nuestros filtros que condicionan nuestra percepción de la realidad al hacer que veamos de una manera determinada entre todas las posibles. Una consecuencia de esto es que lo que percibimos no es la realidad en su totalidad, sino únicamente una parte de ella, es decir, un punto de vista o, más bien, nuestro punto de vista.
Nuestra forma de pensar nos define como persona
El sabio rey Salomón dijo: “Porque cuál es su pensamiento en su corazón (cómo piensa dentro de sí), tal es él” (Proverbios 23:7).
Interpretando al rey Salomón: “Como piensa un hombre, así es ese hombre”. Nos convertimos en lo que pensamos. Nuestros pensamientos nos definen. Nuestra forma de pensar modela nuestra identidad.
Nuestras actitudes, comportamientos y emociones están fuertemente influenciados por nuestra forma de pensar. Eso es así porque nos comportamos de manera congruente con la forma en que pensamos. Detrás de los comportamientos y actitudes subyace una creencia, un mapa o un paradigma que les da sustento y los justifica. Los pensamientos también influyen en cómo nos sentimos.
De allí la importancia de educar nuestra forma de pensar, lo cual equivale a educar nuestro carácter.
Nuestros paradigmas, mapas y creencias no son la realidad
El asunto es que nuestros mapas y paradigmas no son la realidad, sino una representación de ella.
Vemos el mundo no como es, sino por nuestra percepción y nuestros aprendizajes, vale decir, filtramos la realidad según nuestros mapas, paradigmas y creencias.
Necesitamos revisar nuestra forma de pensar: mapas, creencias y opiniones propias para evaluar si se ajustan a la realidad. En PNL hay un dicho que dice: «El mapa no es la realidad; el mapa es sólo una representación del territorio». Nuestras creencias, mapas y paradigmas son sólo una representación de la realidad (del territorio), pero no el territorio en sí mismo.
Nuestras creencias y mapas de la realidad son los que dan significado a nuestras experiencias y determinan nuestro comportamiento. Por ende, no es la realidad en sí la que nos limita o nos faculta, sino más bien nuestros mapas de la realidad: nuestras creencias y convicciones.
Cambiar nuestra forma de comportarnos, demanda cambiar nuestra forma de pensar

“Nuestros modelos mentales no solo determinan el modo de interpretar el mundo, sino también el modo de actuar” (Chris Argyris).
Nuestros comportamientos y actitudes se basan en nuestros mapas, paradigmas y creencias. De modo que si queremos generar cambios en nuestra forma de gestionarnos: trabajar, relacionarnos con otros, tomar decisiones, aprender, asumir responsabilidad, etcétera, necesitamos revisar, ajustar, contextualizar nuestras creencias, mapas y paradigmas. Todo cambio de conducta, hábitos y actitudes, va precedido de un cambio en nuestras creencias, mapas y paradigmas.
Lo cierto es que las personas no pueden avanzar más allá de su forma de pensar: de su sistema de creencias, mapas y paradigmas. La manera en que pensamos hoy en día es parte del problema. Decía Albert Einstein: «No podemos resolver los problemas actuales en el mismo nivel de pensamiento que los creamos».
Las creencias, mapas y paradigmas pueden convertirse en factores limitantes
La razón de la necesidad de revisar nuestros mapas, paradigmas y creencias es que estos en ocasiones pueden actuar como guiones o creencias limitantes, sobre todo cuando no describen la realidad adecuadamente, dificultando la asimilación y aceptación de nuevas ideas. Así, los paradigmas, mapas y creencias pueden convertirse en prisiones que nos limitan y pueden hacernos incapaces de adaptarnos a los cambios y aprovechar las nuevas oportunidades. Sencillamente, nuestros mapas, paradigmas y creencias se resisten a ser cuestionados y cambiados.

Tenemos necesidad de revisar y/o cambiar nuestros paradigmas
Es necesario, pues, revisar constantemente nuestras creencias, mapas y paradigmas, para realizar los cambios necesarios cuando estos no se ajusten a la realidad, o se conviertan en creencias limitantes. Asunto que no resulta sencillo, pues las creencias, mapas y paradigmas se autorrefuerzan y se resisten a ser cambiados.
Esta resistencia al cambio de paradigma se debe a que mantener los paradigmas antiguos tiene sus ventajas. Con el paradigma actual, las personas:
- Tienen poder para resolver problemas, dentro de los límites de ese paradigma.
- Su oficio o puesto de trabajo actual es el resultado del dominio del paradigma vigente.
- Mantener el paradigma actual puede otorgar estatus a la persona.
Lo cierto es que tratar de avanzar en la vida: emprendimientos, trabajo, relaciones, etc., sin la percepción e interpretación correcta de la realidad (contextualizada, fenomenológica, objetiva, realista, reflexionada, validada, ajustada a los hechos) es como ir con un mapa de carreteras de una ciudad tratando de ubicar algún lugar, pero sin caer en cuenta de que el mapa describe otra ciudad diferente.
Ahora, para cambiar / renovar nuestros paradigmas y producir cambios profundos se requiere:
- Identificar el paradigma o el modo en que vemos el problema.
- Verificar la efectividad del paradigma vigente.
- Desarrollar flexibilidad paradigmática: contextualizar nuestros mapas, paradigmas y creencias en la realidad actual.
- Aprender a escuchar las opiniones e ideas de otras personas. Buscar nueva información.
- Estar alerta ante posibles posturas dogmáticas.
- Desmontar las generalizaciones construidas a partir de “partes falsas o inefectivas” del paradigma actual.
- Reflexionar para clarificar nuestros pensamientos, entenderlos, resolver nuestras interrogantes y organizarnos para actuar con congruencia.
Educar nuestra mente es educar nuestro carácter
Nuestros mapas, paradigmas y creencias son inseparables de nuestro carácter. Modificar nuestra forma de pensar es lo que tiene mayor capacidad transformadora en la vida de una persona. Modificar nuestra mente equivale a modificar nuestro carácter. Educar el carácter consiste, entonces, en alcanzar la madurez del pensamiento.
En el liderazgo, educar la mente es esencial para una gestión saludable y efectiva. Si los líderes no se transforman, las organizaciones tampoco. Y, para el líder, la transformación no es posible sin transformar su forma de pensar.
Aspectos importantes para educar la mente
- Tomarse el tiempo para tomar decisiones, pensando no sólo en las consecuencias positivas, sino ponderar también las posibles consecuencias negativas.
- Ponderar las decisiones. Hay que evitar tomar decisiones rápidas, y llegar a conclusiones en forma rápida y precipitada. Esto implica aprender a manejar la impulsividad.
- Razonar lo que se aprende. Esto facilita la asimilación del conocimiento.
- Aprender a observar y juzgar. La observación es esencial para la transformación.
- Pensar de forma crítica, cuestionando la validez de la información.
- Aprender a formularse preguntas para indagar en profundidad y amplitud.
- Trabajar y aprender en grupo. El aprendizaje en grupo (aprendizaje cooperativo) aporta amplitud y profundidad.
- Compartir ideas con otras personas y recibir su retroalimentación.
- Aprender a reflexionar sobre el conocimiento y la experiencia. Muchas veces no somos conscientes del propio pensamiento, no reflexionamos sobre lo que pensamos y hacemos. Sin reflexionar, es muy difícil atribuirle un significado a lo que hacemos.
- Usar los principios universales (justicia, verdad, laboriosidad, etc.) como guía para orientar nuestros pensamientos. Los principios son normas validadas en su efectividad a lo largo de la historia humana, por lo tanto, al guiar la toma de decisiones a través de los principios, ganamos en efectividad personal.
- Desarrollar la metacognición, lo cual implica la comprensión del propio funcionamiento cognitivo. Esto conlleva saber organizar el conocimiento (saber qué y saber cómo).
- Aprender a pensar de forma sistémica, sabiendo que la realidad es compleja, multicausal e interconectada.
- Aprender a pensar en forma estratégica, vale decir, con capacidad de anticipación, con adaptabilidad y apertura a los cambios; con intencionalidad, con proactividad, con perspectiva de largo plazo.
Esta forma de pensar es una actitud de vida, más que una metodología, es una forma de ser y estar en el mundo.
¿En cuál(es) de estos aspectos necesitas trabajar para educar tu mente?
Gestión del líder de los mapas, paradigmas y creencias en el contexto organizacional
“Los sistemas necesitan información para direccionarse: el paradigma lo proporciona”.
Los paradigmas forman parte de la cultura organizacional de cualquier empresa o institución, y se expresan en forma de valores, actitudes y comportamientos deseados y aceptados, normas y reglas básicas.
Ahora, los paradigmas de las personas no necesariamente tienen que ver con lo que la organización es y necesita. Por eso, en procesos de cambio y/o transformación organizacional, es necesaria la consideración de mapas, de paradigmas, tanto en el ámbito personal como en el organizacional, a fin de promover y crear la congruencia y el alineamiento organización-trabajadores.

Monday through Friday is where most of the action in a leader’s life takes place; it is there where knowledge is transformed into action, energy is invested, creativity emerges, and faith is tested.
Presenta a través de siete propuestas progresivas y complementarias un análisis práctico del vital proceso para gestionar la visión como factor esencial en el ejercicio del liderazgo.
Would you like your organization’s culture to constantly ignite the empowering spark in your people, imbue them with the desire to become talent producers, and turn your supervisors and managers into agents of change?
Through seven progressive and complementary proposals, it presents a practical analysis of the vital process for managing vision as an essential factor in the exercise of leadership.
How important is it for leaders to build a mature, stable, and firm character as a foundation for their development as leaders? How important is character in the effectiveness of a leader’s management?
This book presents values as the foundation of leadership and describes how six values:
New Thinking on Leadership brings together the latest thinking from around the world to empower practitioners and academics to turn around what has been called ‘the leadership crisis’.



Code of honor
Do you want to harness King Solomon’s ancient wisdom to improve your leadership skills?
The book “How to become a leader: 
Este libro presenta los valores como fundamento del liderazgo y describe cómo seis valores:
¿Qué tan prioritario es para los líderes construir un carácter maduro, estable y firme como base para su desarrollo como líder? ¿Cuál es el peso del carácter en la efectividad de la gestión del líder?
¿Le gustaría que la cultura de su organización encienda constantemente la chispa empoderadora de su gente, les impregne con anhelos de convertirse en reproductores de talentos, y convierta a sus supervisores y gerentes en agentes de cambio?